9 razones por las que invertir en arte

Un informe del banco americano Citi ha revelado que el mercado de arte a nivel mundial ha experimentado un crecimiento del 13% anual desde el año 2000. Sin embargo, y pese a que prácticamente cada mes se bate un nuevo récord hasta el punto de que resulta una ardua tarea seguirle la pista al cuadro más caro del mundo, algunos escépticos todavía se preguntarán si invertir en arte es un buen negocio. A continuación te damos nueve razones que terminarán de convencerte.

1. Trasladado a una cartera, el arte puede incluirse como un activo más a largo plazo. De hecho, la inversión en arte se sitúa por encima de deuda de mercados emergentes y las materias primas, y su rentabilidad supera con creces a la de la renta fija.

2. Está considerado un activo refugio, ya que si se compra bien siempre se revaloriza. Además, presenta una correlación positiva con activos de riesgo como la renta variable americana y presenta un ratio positivo de rentabilidad/riesgo a lo largo más de 50 años.

3. Posee un gran valor como diversificador de riesgo.

4. A diferencia de otro tipo de inversiones, genera también disfrute estético personal. El deleite es algo innato que conlleva la contemplación, adquisición y posesión de una obra de arte.

5. La inversión en arte puede mejorar la imagen de una empresa. El conocido coleccionista Juan March subraya que, en concepto de mecenazgo, invertir en obras de arte constituye un elemento importante de estrategia de comunicación de empresas e instituciones.

6. Viene acompañada de interesantes beneficios fiscales. Los beneficios fiscales son uno de los mayores incentivos del Estado para fomentar la compra de arte en un país. Estados Unidos fue pionero en los años sesenta. Uno de los beneficios fiscales más interesante es el sistema de dación, que permite pagar impuestos mediante obras de arte sin pagar la plusvalía que ha generado dicha obra.

7. Las obras de arte pueden utilizarse para el pago de impuestos. Además, en el caso de la renta obtenida para la transmisión tiene la consideración de alteración patrimonial que formará parte de la base imponible del ahorro en el IRPF.

8. También pueden beneficiarse de una exención en el Impuesto sobre el Patrimonio, hasta ciertos límites y cumpliendo determinados requisitos. Asimismo, en algunos casos concretos de bonificación en el Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones.

9. La adquisición de una obra de arte se beneficia del tipo reducido del IVA, salvo que ésta sea propiedad de una galería, en cuyo casi estará sujeta al 21%.

Fuente: Forbes.es

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